Pocas cosas pueden resultar más placenteras que la vista de un atardecer desde las alturas. Y esa posibilidad la ofrecen las terrazas, esos espacios “muertos” que han sabido reposicionarse en el mercado. El boom de los rooftops se vive en todo el mundo, y está vinculado fuertemente a las movidas ecológicas o verdes, que impulsaron la recuperación de metros cuadrados para disfrutar al aire libre en la ciudad, ya sea sobre el suelo o más arriba.

Por eso, las terrazas hoy son vistas como espacios de recreación, esparcimiento y relajación, con el agregado de las vistas panorámicas que ofrecen, lo que las vuelve más encantadoras.

Las tendencias de decoración y paisajismo también miraron a las terrazas como áreas a explotar, muy lejos de las imágenes de techos con membranas metálicas imposibles de usar. Actualmente, los estilos decorativos trascienden el exteriorismo y llegan a lo más alto, para volverlos atractivos, deseados y, sobre todo, accesibles.

De Nueva York con amor

La Gran Manzana tiene miles de atractivos, pero uno que enamora a los turistas son sus espléndidas vistas desde distintos puntos de la ciudad. Por eso, un plan que hay que hacer sí o sí al estar en Nueva York es tomar algo en los bares, lounges o restaurantes ubicados en las terrazas. Esta tendencia de “admirar el skyline” es parte de los circuitos turísticos y fue imitada por muchos lugares en los últimos dos años. En Argentina, la oferta gastronómica vio esta oportunidad y ya se puede disfrutar de restós, after office y hasta eventos corporativos, instalados mayormente en edificios de baja altura, donde los encuentros ganan con ambientes relajados y con panorámicas urbanas que generan una experiencia diferente y singular.